PORLAMAR, ISLA DE MARGARITA

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PALESTRA INSULAR

Manuel Ávila

 

Con pantalones largos

La decisión de Primero Justicia de apoyar a Darvelis de Avila es parte del crecimiento sostenido de una organización política empeñada en trazar su propio plan de vuelo. No se ha salido PJ en ningún momento de la ruta de la Unidad y por eso ha tomado decisiones colectivas, que le ha permitido establecer vínculos con el resto de las organizaciones políticas sin dejar de desconocer la fortaleza y el empuje de cada tolda política. Pero de lo que sí deben estar claras el resto de las organizaciones, es que al partido que dirige Julio Borges no se le aguará el guarapo cuando deba decidir la suerte del país, ya que primero la democracia y después las apetencias personalistas de sus integrantes. Eso lo dejó plasmado el partido aurinegro en la mesa de negociaciones de la unidad y por eso cuando ha tenido que declinar a favor de los candidatos con mayor opción, no le ha temblado el pulso para asumir el reto de salvar la democracia. Con esas decisiones sólidas, no quedan dudas que Juan Pablo Guanipa, en el Zulia; Armando Bricquet, en Baruta y Jony Rahal, en Nueva Esparta, se dio muestra de la fortaleza ideológica de quienes están apostando al modelo democrático por encima de todas las cosas. Ese salto adelante de los precandidatos justicieros los apuntalan como figuras respetadas por una sociedad, que clama por organizaciones políticas formadas y atadas a los principios filosóficos de la democracia. En Nueva Esparta se han generado grandes acontecimientos políticos que marcan al partido justiciero como una tolda que sabe usar sus herramientas para conformar la unidad regional y por eso en el acto del Marina Bay, no dudó el equipo justiciero cuando mantuvieron la tesis del respeto por el pacto del 23 de enero plasmado en las encuestas como la radiografía de un planteamiento asomado como la única salida a los traumas de las ambiciones personalistas. No se pueden ligar los problemas personales con las decisiones políticas y le correspondió al partido aurinegro destrancar la vía hacia la unidad con la decisión firme de apoyar a la candidata de UNT. No se puede confundir la gimnasia con la magnesia en los distintos espacios municipales y el hecho de encajar en algunos municipios con otras toldas políticas, no da pie para realizar matrimonios con velos y coronas, que no pasan de relaciones políticas transitorias, pero que no es para siempre o eternamente. Si hay coincidencia en ciertos municipios eso es parte del juego del consenso para consolidar la unidad, pero partiendo del principio que esbozó PJ en la mesa de negociaciones “el que pierde paga”, y no se puede mantener “la tesis de los espacios”, porque se eligió como jueces del acto electoral interno a dos encuestadoras, que mal o bien arrojaron resultados favorables a unos y contrarios a otros en los distintos espacios municipales. La regla de respetar al ganador se vulneró en algunos municipios, pues los empates técnicos debían ser resueltos mediante el consenso y en los municipios donde un candidato tenía el apoyo de los partidos de mayor relevancia en ese espacio se debía dejar de lado viejos cánones y principios envejecidos por el paso inexorable del tiempo. A PJ le tocó decidir por una opción y eso no es un pecado sobre todo cuando le correspondió a la Dirección nacional tomar la vía correcta para solventar los problemas de la unidad en municipios, donde sin importar el color político se debía dar el salto para tratar de resolver las incomodidades y los sobresaltos. La prueba de fuego para PJ le hizo ponerse los pantalones largos antes de tiempo en momentos cuando la democracia exigió el mayor desprendimiento de cada tolda política. No existen matrimonios a juro en estos tiempos y por eso la tolda justiciera tomó la decisión más importante de los últimos días para mostrar su capacidad de respuesta ante la crisis. Los pantalones largos le llegaron a una organización política con escasos seis años en el escenario político y que bajo la conducción de la mano acerada de su presidente, Julio Borges; de su secretario General, Carlos Ocariz y de su secretario de Organización, Máximo Sánchez, marchan junto a la sociedad civil en busca del modelo democrático que viene pidiendo a gritos el pueblo venezolano, pues como dijo Julio Borges “La libertad plena de los venezolanos no tiene que ser un sueño, pero sólo se hará realidad si el Estado vela porque todos tengamos la posibilidad de superarnos”.