PORLAMAR, ISLA DE MARGARITA

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OPINIÓN

ARTÍCULOS DE OPINIÓN

Margarita, grande y poderosa

Protesta pacífica e inclusiva 

Felipe Rodríguez Ávila 

En algún lugar común se discutió planteamientos de Norberto Ceresole sobre el híbrido militarismo-sociedad civil como sustento de un alargado, eterno proyecto despótico abrazado de fusiles y tanquetas, cuyo protagonismo esencial recaería en la FAN. Ceresolismo se impuso. En ese tránsito contribuyó hasta la saciedad el tirano-rémora de Cuba exportando sus enseñanzas y ladinismo. Fidel impulsó el método de manos sucias; basado en poner en cargos de la administración de Estado a militares de alta jerarquía, cuales, entusiasmarían para tener mando asegurado y mucho dinero. Fue la única e inteligente manera de arrastrar nuestra FAN, motivados por el desarrollo de actividades de comienzo de siglo cuando fue desconocido y defenestrado por el alto mando militar el eterno. Benignidad de FAN no era ocasional, se respetaban sus componentes a excepción de la GN, status, criticado en infinidades de veces por el difunto. Se pensó en eliminarles. El eterno sabiendo su carne estaba en estado terminal llegó hasta el sistema óseo y las colocó cerca de sus pies, prosternándola hasta estos días, convertida en brazo exterminador y represivo del régimen. En estados se han iniciado protestas sin barricadas. Experiencias de últimas protestas están debitadas en rojo. Jóvenes presos, asesinados, humillados (uno de nuestros muchachos denunció ser vejado salvajemente por GNB, le introdujeron por el ano la trompetilla de un fusil) aún continúan encarcelados número importante de líderes de los sectores estudiantiles cuyo único delito es interpretar la Constitución, cual reserva derechos a expresar albedrío en cualquier rincón de la topografía nacional. Las próximas horas serán críticas. Tarifas eléctricas aumentadas en 300%, inflación fortalecida, criminalidad (informes de asesinatos semanales, supera último parte de guerra civil en Siria) salud por el suelo (sólo opera 35% de salud pública gratuita y privados han sido maniatados por el régimen) medicamentos no se consiguen en lugares de expendios, FAN entregada sin que exista posibilidad cambien su conducta frente al régimen, educación convertida en desastre nacional (universidades no reciben adecuados presupuestos para formar y en educación básica quieren imponer en nuestras niñas y niños formación militar al mejor estilo de Cuba y Corea del Norte) deuda impagable de 122 mil millones de dólares (incluye ejercicio neocolonizador de China, cuya deuda es de 56 mil millones de dólares, pagos, según Jaua (siempre en superficie selenita) afirmó, se ha cancelado con entrega de petróleo al régimen usurero y explotador asiático) sistemas de producción destruidos sin oportunidad de recomponerles, a menos, retornen a manos de quienes fueron confiscados en la forma más irresponsable. Bueno, tantas cosas para dirimir en protestas ahora mismo con consignas y sin derecho a descanso. Nuestra lucha debe ser una. Orden del día: tomar calles y sitios más importantes sin pensar en violencia. Con nuestras consignas inteligentes es suficiente para incomodar a quienes les duele le digan la verdad. La protesta inclusiva, activa y pacífica es más exitosa frente a cualquier otro experimento, sólo, si las FAN decidieran solicitar renuncia al actual inquilino de Miraflores. La llamada salida fue obsesiva y mal instrumentada. Deseamos salir de un régimen abusador y agresivo e imitarles suena a paradoja de principiante teatrero. La política es cosa seria. Dirigir gente es difícil. Pensamiento heterogéneo es infinito. No existen espacios para momificación en una sociedad que avanza a pasos agigantados del conocimiento. Por ello quienes crean en conflictos signados de violencia perderán su tiempo y aquellos les propugnen sus objetivos serán inexpugnables. ¿Maduro y adláteres podrían soportar la resistencia constante? Con sólo 3,1% de nuestra población terminarían cediendo ante las demandas o sencillamente desintegrándose. Actuar es ahora. MUD debe liderar esta nueva incursión. Mucho tiempo tendrán organizaciones para realizar su recomposición y aliviarse filosófica e ideológicamente. Tiempo al tiempo. PUNTO y APARTE: Veinticinco de este mes estarán varias organizaciones políticas del país en conversatorio con ciudadanía Insular. Cita será en la ciudad de Pampatar. Rumores fortísimos se oyen en sitios de concurrencia pública de la región. Una de las Alcaldías en manos de la oposición enfrenta conflictividades en su propio embrión. Dinero, tomado de tributos, no se sabe si prestado, estremece dirección política de la organización donde militan señalados. Mandamás desde la capital ordenó salida inmediata de Dpto. de Finanzas de su partido donde había sido destacado por su compadre. Tiemblan las hierbas en la ciudad, donde la sal, es tan dulce como el azúcar.


Acabaron con la salud 

Maruja Tarre 

Cuando el difunto llegó al poder, formó una gigantesca alharaca sobre la salud. Es verdad que en ese momento había fallas graves, pero eran perfectamente solucionables con una buena inyección de dinero. Venezuela tenía una importante tradición sanitarista, desarrollada desde los años 40, cuando se erradicó el paludismo. Los médicos venezolanos, herederos también de una gran tradición, combinaban postgrados en las mejores universidades del mundo con una calidez que no se encuentra en otras latitudes. La Escuela Vargas, con todas sus fallas, o quizás precisamente por sus carencias, lograba formar excelentes profesionales.

En su odio por todo el pasado reciente, Chávez ignoró lo existente y procedió a gastar enormes sumas en importar la cacareada medicina cubana. El resultado lo vemos hoy en día. La salud en Venezuela está a nivel de los más atrasados países de África. Muchísimos excelentes profesionales de la medicina se han ido. Ya ni siquiera se habla de los "Barrio Adentro" o de las misiones destinadas a mejorar la salud, no solo en Venezuela, sino en el mundo entero (¡enviando a los pacientes a Cuba!). Los hospitales siguen destruidos, las clínicas privadas arruinadas y experimentamos una constante carencia de insumos y medicamentos.

Para completar el cuadro tétrico, ahora hay epidemias de enfermedades que no se logran diagnosticar. El gobierno, en su infinita irresponsabilidad, acusa de terroristas a los médicos que las denuncian. Mientras tanto, no sabemos si se ha informado a la Organización Panamericana de la Salud o a la OMS, para tener una visión global sobre la situación epidemiológica. Cuando varios países africanos le han pedido a Obama una acción de guerra contra el Ébola, los ministros venezolanos se niegan a admitir que en Venezuela los enfermos mueren, de mengua, como decía mi abuela.

maruja.tarre@gmail.com


Ni a la derecha ni a la izquierda 

Mercedes Malavé 

Uno de los episodios más importantes que conocemos de la fascinante historia del pueblo hebreo, es que pasaron cuarenta años perdidos en la zona desértica de la península del Sinaí, luego de haber sido liberados de la esclavitud de los egipcios. Cuarenta años anduvieron errantes buscando la Tierra Prometida que habían abandonado en momentos de penuria. El guía espiritual y máxima autoridad de esta etapa de la historia de Israel fue Moisés, que apenas pudo vislumbrar el territorio concedido a su pueblo, ya que falleció poco antes de pisar Canaán. Su sucesor, Josué, recibió una importante advertencia cuando le fue confiado el mando sobre el Pueblo Elegido: "Sé valiente y firme: tú vas a poner a este pueblo en posesión del país que yo les daré, porque así lo juré a sus padres. Basta que seas fuerte y valiente para obrar en todo según la Ley que te dio Moisés. No te apartes de ella, ni a la derecha ni a la izquierda, y así tendrás éxito en todas tus empresas" (Josué 1, 6-8).

Una vez liberados de la opresión y del destierro, el pueblo debe mantenerse en el centro para llegar a su destino; marchar en línea recta, sin desviarse hacia la derecha o hacia la izquierda. Lógicamente, el mandato no solo está asociado a la orientación geográfica, sino también al cumplimiento de las leyes, a la moral y las buenas costumbres. Se le pide al nuevo líder que conduzca al pueblo con firmeza por el camino recto; que los preserve de desviaciones producidas por las corrientes de opinión suscitadas entre los mismos miembros del grupo social, y que no se deje llevar de fórmulas acomodaticias, atractivas o aparentemente milagrosas.

Es un consejo que puede servirnos para entender el arte del buen gobierno. Las ideologías tienden a orientar a las personas hacia un extremo, exagerando o absolutizando algún valor que es relativo, llámese libertad, colectivo, bienestar, pasiones, la nación, etc. Lo único absoluto en el ser humano es su incuestionable dignidad manifestada, entre otras cosas, en su relación de semejanza con Dios, y llamado a trascender los límites de este mundo, tan atractivo y seductor como caduco y pasajero.

Pero no es fácil mantenerse en la vía del centro. El problema de las llamadas corrientes de centro, o third way (tercera vía), es que no pueden concebirse solo teóricamente, ni firmarse en tratados, consensos o pactos de gobernabilidad, porque los valores que enmarcan una conducta centrada no se imponen ni se decretan, sino que se asumen con realismo y se practican. De lo contrario, estas nuevas corrientes se convierten en una especie de camuflaje o brazo "moderado" de las mismas tendencias extremistas. Ser de centro exige mucha disciplina ética y moral. No consiste en dar discursos moderados, guabinosos, donde todos quedan bien parados; en ocasiones habrá que alzar la voz para defender algún aspecto de la dignidad humana, como el derecho a la vida del no nacido, del anciano y del enfermo terminal que no está conectado a ninguna máquina artificial; del matrimonio basado en la unión natural entre un hombre y una mujer, de la familia, de los hijos, del derecho al ejercicio público de la religión, etc. Ser de centro no significa aceptar todo lo que proponen las "mayorías", los lobbies o las modas, sino mantener una misma ética, firme y consecuente, aunque se experimente la propia debilidad o no se reciba el elogio de la opinión pública. Buscar siempre el verdadero bien de la persona, de la vida política y social, y lo que realmente contribuye a su pleno desarrollo.

No desviarse ni a la izquierda ni a la derecha obliga a una vida coherente con los principios que se predican. Vivir las llamadas virtudes cívicas que no son otra cosa que exigencias de la propia conciencia para ejercer la libertad de manera plena y razonable, sin extremismos ni permisivismos. Mucha razón tiene el aforismo que dice que "el que no vive como piensa, acaba pensando cómo vive". No es cierto que se pueda mantener una postura realista, de centro, teniendo una vida desordenada, cómoda, superficial, dominada por el afán de poder, de dinero o de sexo. En este sentido, las corrientes de izquierda o de derecha no se diferencian en nada.

Lo que va a hacer que Venezuela tome un rumbo realmente distinto en su historia política es la presencia de una dirigencia más que de centro yo diría "centrada", firme, anclada en los altos valores de sinceridad, respeto, lealtad, honestidad, fidelidad, servicio, desprendimiento, dictados por su recta razón y motivados su buen amor a la nación.

@mercedesmalave / www.mercedesmalave.blogspot.com