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Oposición chilena pide a Bachelet reclamo a Maduro por trato a Piñera 

Parlamentarios de la oposición chilena pidieron ayer que la presidenta Michelle Bachelet presente "un reclamo formal" a su par de Venezuela, Nicolás Maduro, por el trato que ha dado al expresidente chileno Sebastián Piñera, quien estuvo en Caracas y se reunió con la oposición.

La petición sigue a otra emitida por miembros oficialistas de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados, quienes el martes pidieron a Bachelet que durante la cumbre de la Celac que se celebró ayer en Costa Rica le reclame a Maduro la liberación del dirigente opositor Leopoldo López, preso desde hace casi un año.

"Si hay alguien que tiene autoridad moral en América Latina para pedir por los Derechos Humanos es la presidenta Bachelet; ella sufrió en carne propia, ella, su familia, su padre y su madre, violaciones a los Derechos Humanos", dijo el diputado Jorge Tarud, del socialdemócrata Partido por la Democracia (PPD).

Según el senador democristiano Andrés Zaldívar, "sería muy importante que el gobierno de Chile pida que se libere o se tomen medidas para proteger los derechos de un político que está preso por razones políticas".

El pasado lunes, trece exministros de gobiernos de la Concertación de centroizquierda que gobernó Chile entre 1990 y 2010 entregaron una carta al embajador venezolano, Arévalo Méndez, abogando por la libertad de López.

El Gobierno chileno ha guardado hasta ahora silencio sobre el asunto, pero el diario La Tercera citó ayer a fuentes de la Cancillería señalando que el gobierno no hará petición alguna a Nicolás Maduro para no empañar el desarrollo de la cumbre de la Celac. En tanto, parlamentarios de la oposición derechista pidieron ayer que Bachelet presente un reclamo formal a Nicolás Maduro, por el trato que ha dado al expresidente Sebastián Piñera en su visita a Caracas, indicó Efe.

"Queremos pedirle a la presidenta Bachelet que termine el doble estándar en esta materia y condene abiertamente. Para ello, pedimos una protesta formal ante Venezuela o que llame a consulta al embajador de Chile en Venezuela, para hacer ver el malestar de Chile respecto de estas declaraciones", dijo a los periodistas el senador Francisco Chahuán, del partido Renovación Nacional (RN).

"Sin lugar a dudas que la cumbre de la Celac puede ser la ocasión especial para retomar el planteamiento de Unasur, de que Venezuela le dé a su país señales de compromiso con la democracia", dijo por su parte el senador Hernán Larraín, de la Unión Demócrata Independiente (UDI).

Nicolás Maduro criticó el martes la visita de Sebastián Piñera y del expresidente de Colombia Andrés Pastrana afirmando que "el pueblo ha visto el rostro horroroso del fascismo otra vez, del fascismo de estas tierras que sabotea la economía (...) y del fascismo que se han traído de otras tierras, que da vergüenza que se hayan traído a los hijos de (Augusto) Pinochet".

El Gobierno chileno comentó a través del canciller Heraldo Muñoz, quien viajó con Bachelet a Costa Rica, que "un expresidente democrático de Chile merece consideración y respeto", aunque también señaló que "cada país es soberano de emitir las declaraciones y opiniones que estime necesarias", declinando entrar en otras consideraciones.

El propio Piñera respondió a Maduro en su cuenta de Twitter, en la que acusó al Mandatario venezolano de que "no rebate argumentos", sino que "descalifica a todo el que piensa distinto".


El Gobierno de Humala se debilita 

Una caricatura del diario El Comercio muestra al presidente peruano, Ollanta Humala, sujetando la cintura de la primera dama Nadine Heredia con los brazos abiertos, como si fueran Di Caprio y Winslet en un extremo del Titanic, que lleva el logo del partido oficial Gana Perú. La imagen condensa el momento que atraviesa el Gobierno, que el domingo sufrió la renuncia del congresista Sergio Tejada y perdió la mayoría en el Legislativo, ahora en manos del fujimorismo.

Ahora, de los 130 parlamentarios, Fuerza Popular (fujimorista) cuenta con 35 votos y Gana Perú con 34. Sin embargo, en la votación por la derogatoria de la polémica ley laboral juvenil el lunes pasado, siete del oficialismo no siguieron la línea marcada por el presidente y Heredia de mantener la ley vigente y optaron por derogar.

“[La derogación] ha sido una tremenda derrota [para el Gobierno]. En las reuniones del Comité Ejecutivo no querían militantes sino soldados”, explicó el congresista Sergio Tejada sobre su alejamiento del partido en el poder. El congresista presidió la comisión investigadora de la corrupción del Gobierno del presidente Alan García.

Analistas políticos y la oposición critican a Humala y a su gabinete por su desgaste, su negativa a corregir errores y por el supuesto seguimiento a políticos. Pese a que una encuesta de GFK expresaba que 60% de los consultados consideraba que el nuevo régimen laboral no iba a terminar con la informalidad del empleo entre los ciudadanos de 18 a 24 años, Humala y la primera dama persistían en mantener la ley, calificada por abogados laboralistas como inconstitucional.

Según el ministro de Economía, Alonso Segura, y el presidente Humala, el objetivo de la ley era combatir cerca de 80% de empleo informal que afecta a los jóvenes peruanos, ofreciendo incluirlos en plantilla y darles seguro social y 15 días de vacaciones por año; sin embargo, no les reconocía el derecho a recibir compensación por tiempo de trabajo. El congresista fujimorista Juan Díaz dijo además que la falta de fiscalización laboral por parte del Ministerio de Trabajo hacía muy fácil a las empresas despedir a empleados para reclutar a los mismos u otros trabajadores a menos coste económico.

Según dos de las principales encuestadoras, Ipsos y GFK, la aprobación del presidente se mantiene en 25% en los últimos seis meses. El director de Ipsos, Alfredo Torres, sostiene que el 70% de desaprobación “presenta a un Gobierno muy débil cuando todavía faltan 15 meses para las próximas elecciones”. “En el país se oscila, casi sin matices, entre tratar de imponer puntos de vista o no hacer nada. Debatir, escuchar, negociar y buscar consensos para actuar no suele ser parte del repertorio”, comentó Hernán Chaparro, director de la encuestadora GFK, al presentar los resultados del último sondeo.

Además, hay otros dos flancos que suman en el aislamiento político al Gobierno de Perú. Dos informes periodísticos revelaron a mediados de enero que la Dirección Nacional de Inteligencia (DINI) realizó un operativo de seguimiento a la vicepresidenta Marisol Espinoza, congresista de Gana Perú desde 2006. Espinoza criticó la ley laboral juvenil, y estuvo a favor de que el Gobierno debatiera el aumento del sueldo mínimo, discrepando así con Nadine Heredia. Humala niega que su Gobierno haya encargado el seguimiento a la DINI.

Por último, las denuncias de corrupción contra un exasesor de las campañas de 2006 y 2011 de Humala, Martín Belaunde Lossio, han mellado al Gobierno. El presidente lo defendió al inicio de las denuncias y el ministro de Justicia buscó que fuera un colaborador eficaz para la Fiscalía. Belaunde permanece en arresto domiciliario en Bolivia desde hace una semana, pese a que la Fiscalía pidió su detención preventiva a fines de mayo. Ocho empresas vinculadas con el detenido lograron contratos por cerca de un millón de dólares desde 2011. Es otro escándalo más para un Gobierno cada vez más debilitado.


Exjefe de espías argentinos apunta a implicación iraní en muerte de Nisman 

Miguel Ángel Toma, extitular de la Secretaría de Inteligencia de Argentina, está convencido de que al fiscal Alberto Nisman lo mataron y no descarta que detrás de su muerte esté Irán.

"Lo de Nisman fue un homicidio. No importa si el gatillo lo apretó un sicario, un yihadista o la propia víctima. No se quería que expresara frente al Congreso mostrando las pruebas que tenía de la brutal denuncia que había hecho", dijo Toma en una entrevista con el diario El País de Montevideo, citó Efe.

El fiscal fue hallado muerto en la víspera de su comparecencia en el Congreso para detallar la denuncia contra la presidenta Cristina Fernández y algunos de sus colaboradores por presunto encubrimiento de los autores del atentado de 1994 contra la organización judía AMIA, que causó 85 muertos y sigue sin resolverse.

Toma, quien fue secretario de la inteligencia argentina en 2002 y 2003, durante el Gobierno de Eduardo Duhalde, expresó su opinión sobre la autoría intelectual del supuesto crimen.

"No tengo la certeza. En virtud de lo que yo estoy viendo del desarrollo de la investigación no descarto que acá haya una participación iraní en este hecho. Una operación de un sicario profesional sale cinco mil dólares. Hace el trabajo y enseguida se toma el avión. No deja pistas", señaló.

A su juicio, la muerte de Nisman es "funcional" con el objetivo de que no hiciera públicas sus denuncias ante el Congreso. "La exposición de Nisman hubiera sido un escándalo de mayúsculas proporciones. La muerte, de hecho, va a congelar esa misma denuncia", subrayó.

Para argumentar esta afirmación, Toma consideró que al exdirector de Operaciones de la Secretaría de Inteligencia Antonio Stiusso "lo echaron. Y Nisman está muerto. ¿Qué se logró con eso?".

Se trata, recalcó, de "la desactivación de quienes habían impulsado, desde el punto de vista judicial y el punto de vista operativo, la investigación. Por suerte al juez de la causa, Ariel Lijo, no se lo va a condicionar así no más".

Según algunas informaciones de prensa y de los allegados del fiscal, Stiusso le habría advertido a Nisman de que tuviera "cuidado" con su custodia, integrada por diez hombres de la Policía Federal Argentina.

En una carta publicada en su blog, la presidenta argentina señaló el pasado 22 de enero que al fiscal Alberto Nisman "le plantaron pistas falsas" para denunciar al Poder Ejecutivo.

"Lo usaron vivo y después lo necesitaban muerto. Así de triste y terrible", expresó la mandataria.

Fernández arremetió especialmente contra Stiusso, quien renunció a su cargo a fines de diciembre pasado.

Según la presidenta, el juez de la causa AMIA, Rodolfo Canicoba Corral, "se ha referido críticamente a la participación del ingeniero Stiusso, manifestando que en lugar de colaborar, terminó dirigiendo la investigación".

"Personalmente creo que hacía algo más que dirigirla. Los hechos hablan por sí solos", remarcó la Presidenta.

Toma calificó estas acusaciones de "mentira" y rechazó las voces que implican al ex espía en la muerte de Nisman.

"Es no conocer a Stiusso. Es no conocer la relación que Stiusso y Nisman tenían. Eran muy amigos. Era una relación construida por un trabajo compartido que llevó a establecer fehacientemente la responsabilidad de Irán. (...) Decir que Stiusso puede tener algo que ver con esto es crear un nuevo mito urbano", añadió.

Según publicó ayer el diario uruguayo El Observador, el exdirector de Operaciones de la Secretaría de Inteligencia estuvo en Uruguay hasta 72 horas antes de la muerte del fiscal Nisman y luego viajó a Buenos Aires.

El mismo diario se hace eco de unas informaciones difundidas por la revista argentina Noticias, en las que se afirma que Stiusso podría haber pedido asilo en el país vecino.

Sin embargo, el subsecretario uruguayo del Ministerio de Relaciones Exteriores, Luis Porto, desmintió hace dos días que esa situación se hubiera dado.


Familiar del fiscal argentino Nisman asegura que lo asesinaron 

Una prima del fiscal argentino Alberto Nisman, muerto hace diez días en circunstancias aún no esclarecidas, aseguró en una carta publicada ayer que lo asesinaron por investigar el presunto encubrimiento de la presidenta argentina, Cristina Fernández, de un atentado contra intereses judíos.

“Mi primo Alberto había asumido el compromiso de presentarse el día lunes al Congreso para exponer el resultado de su investigación que implicaba a la presidente y a funcionarios de este Gobierno en una presunta maniobra de encubrimiento de ese atentado, y que paralelamente fue presentado ante la Justicia, para que sea finalmente ella la que dirimiera. Por eso lo mataron”, denunció la mujer, identificada por las iniciales APG, en la misiva dirigida al diario El Cronista.

En la carta sostiene que Nisman estaba amenazado desde hace años y que “siguió” con su investigación, amparado “sólo en sus firmes convicciones e ideales” porque “no se doblegaba” ante nadie “ni se dejaba amedrentar”.

Asegura que el caso AMIA “está resuelto” desde hace tiempo e insiste en que fue Nisman quien luchó por sacarlo a la luz y que “por eso lo mataron”.

APG también denunció que 40 años después de que un poder fáctico implementara en Argentina “un plan siniestro a través de ‘grupos paramilitares’”, su primo “fue asesinado” a manos de un poder subyacente de las mismas características, que “ensucia a la democracia, rebajándola a la condición de un mero oxímoron”.

“Con tristeza cívica y personal finalizo como hubiese querido hacerlo él, porque ningún argentino debería permitir que se rebobine la historia, cuarenta años”, concluye.

Nisman murió de un tiro en la cabeza el pasado día 18, en vísperas de su comparecencia ante el Congreso para detallar la denuncia contra la presidenta, Cristina Fernández, por supuesto encubrimiento de los presuntos autores iraníes del atentado contra la mutual judía AMIA, que causó 85 muertos en 1994.