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Julio César Pineda, internacionalista

A Chávez le será muy complicado rehacer el vínculo diplomático con Colombia

Alfredo Fermín

El internacionalista Julio César Pineda vaticina que al presidente Hugo Chávez “por donde salga, se le va a enredar más la situación, porque se le están cayendo los juegos y está amenazado por los cuatro jinetes del Apocalipsis que son: el narcotráfico, el terrorismo, la corrupción y la delincuencia organizada”.
Observa que la junta de fiscalización de estupefacientes de Viena, con documentos oficiales, afirma que el 50 por ciento de la droga que se distribuye en Europa pasa por Venezuela.
“Esta situación tan complicada para el presidente Chávez, le imposibilita manejar el cuadro internacional por lo cual no se descarta que continúe impulsando escándalos para no tener elecciones y lanzarse por una vía más directa a su socialismo. Y allí es donde va a encontrar la resistencia mayor, que podría conducirle a que se le cierren todas las puertas, como ocurrió en Guinea”.
El analista, quien mantiene el programa Brújula Internacional, en el canal Globovisión, hizo estas consideraciones, durante su visita a esta ciudad como candidato a diputado del Parlamento Latinoamericano en las elecciones del 26 de septiembre.
-¿Por qué han fracasado las iniciativas que buscan salida al conflicto entre Colombia y Venezuela?
-En procura de encontrar salidas al conflicto colombo venezolano ha habido iniciativas. La primera fue en la reunión de la Organización de Estados Americanos, donde el gobierno de Colombia propuso nombrar una comisión para determinar si, efectivamente, en nuestro país hay o no hay guerrilla colombiana. La solución contaba con el apoyo de varias cancillerías. Pero el presidente Chávez respondió de manera poco diplomática y rompió relaciones con Colombia.
Esa fue una decisión absurda, temperamental, porque ningún presidente rompe relaciones por su cuenta. De acuerdo con el artículo 33 de la Carta de la Organización de Naciones Unidas, es obligatorio procurar la solución pacífica de las controversias internacionales, negociaciones, investigaciones, comisiones mixtas, además de la vía jurídica en la Corte Internacional de Justicia.
Uruguay y Argentina, por ejemplo tienen problemas, pero no han roto relaciones. Aplicaron el artículo 33 para negociar sin llegar a acuerdos y fueron a la Corte Internacional de Justicia que emitió su dictamen.
Hay que tomar en cuenta que la Corte Penal Internacional es para juzgar a jefes de Estado y de gobierno con crímenes graves. Colombia esta amenazando a Chávez con llevarlo a esa instancia, acusándolo de estar vinculado al terrorismo. En cambio, la Corte Internacional de Justicia, que está en La Haya desde 1945, discute problemas entre estados.
Chávez se fue por el medio y rompió relaciones, lo cual no ocurría en Venezuela desde 1901, durante el gobierno de Cipriano Castro quien tomó la decisión por criterios personales. Pero Gómez restableció las relaciones. En esa época, no existían las Naciones Unidas ni el derecho internacional había establecido la Convención de Viena sobre relaciones diplomáticas.
El presidente Chávez quedó muy mal rompiendo relaciones con un país vecino. Sólo cuando hay guerra se rompen relaciones. La semana pasada Muamar Kadafi rompió relaciones, con un país lejano, Corea del Sur, porque en un periódico lo habían criticado y el gobierno coreano no reprimió esa opinión.
El mecanismo utilizado por el presidente Chávez nadie lo puede aprobar. Colombia denunció que en Venezuela hay guerrillas y pidió una investigación, a lo cual España ha agregado que también hay colaboración con la ETA. La decisión presidencial no la sabía ni siquiera el embajador en la OEA, Roy Chaderton.
-¿Las relaciones diplomáticas podrían reiniciarse tan pronto como comience el gobierno del presidente Juan Manuel Santos?
-A Chávez le será muy complicado rehacer el vínculo diplomático. Se ha hecho un grave daño a la economía porque teníamos un intercambio anual de nueve millones de dólares, de los cuales también nos beneficiábamos. Ahora la comida tienen que traerla de China, de Rusia, de Argentina y Chile, pero se pudre en los contenedores.
-¿Cuál fue la razón para que el presidente Chávez no aceptara la mediación de Mercosur?
-El presidente tiene que estar consciente de que en Mercosur, Paraguay, en gesto bondadoso, quiso mediar en el conflicto con los jefes de estado y de gobierno. Pero el canciller Maduro que no conoce mucho de diplomacia, dijo que no aceptaba que el intermediario fuese Mercosur sino Unasur.
Chávez hizo esta proposición porque en la OEA perdió mucha influencia comenzando porque José Miguel Insulza, quien cambió de criterio y se ha moderado por el nuevo gobierno que hay en Chile, a los que se agregan los de Panamá, Paraguay, Uruguay y hasta El Salvador.
Con esta situación buscó una salida inteligente pero le salió mal. Movió a Ecuador, que es su aliado, para que el embajador de ese país, que presidía el consejo de la OEA, retirara la propuesta colombiana. Pero el embajador dijo: soy profesional, no puedo hacer eso y renunció. Esta situación facilitó que la Organización de Estados Americanos discutiera la propuesta de Colombia sobre la presencia de la guerrilla colombiana en Venezuela, lo cual molestó al presidente Chávez que rompió relaciones.
Pero además de eso, llevó el tema a Unasur donde creía que lo podía manejar mejor y resulta que allí decidieron nombrar una comisión que llegara a un acuerdo. Y también Venezuela dijo que no, por lo cual da la impresión de que no hay interés en resolver este problema.
-¿Cuál es la estrategia de Colombia en este conflicto con Venezuela?
-Colombia va a llevar el problema a la Organización de las Naciones Unidas, donde pueden aplicar el capítulo 7 de la ONU si logran vincular a Venezuela con el terrorismo internacional y con el narcotráfico. El presidente Chávez no podría salir diciendo que rompe relaciones con ese organismo, porque sería absurdo que un gobierno hiciera eso.
Después del atentado a las Torres Gemelas han sido aprobadas sanciones inmediatas contra el terrorismo internacional, como es el caso de Irán con el cual se nos vincula porque estamos enviando 20 mil barriles diarios de gasolina y tenemos un banco relacionado con ese gobierno. La vinculación con Irán nos pone en el escenario mundial como un objetivo estratégico.
Y lo más grave es que podrían llevar el asunto a la Corte Penal Internacional, que no es la Corte Internacional de Justicia donde tratan problemas entre Estados sino que se pueden sancionar a jefes de Estado y jefes de gobierno.
El Presidente debe estar consciente de que Omar Bachir, presidente de Sudan, tiene una orden de arresto de la Corte Penal Internacional por violaciones graves. Por eso se evidencia que hay temor de salir a escenarios internacionales. A Pinochet lo detuvieron 500 días en Inglaterra por un juez español. Además está el presidente de Liberia, Charles Taylor, que violentó derechos humanos internos y atacó a Sierra Leona, su país vecino.
La Corte Penal Internacional se encarga de crímenes de guerra, donde pueden entrar el caso de la guerrilla colombiana y crímenes de lesa humanidad, que son violaciones a derechos humanos. Hace dos semanas fue aceptado el delito de agresión y eso puede implementarse en un tribunal penal internacional.
Además, el presidente Chávez, que no sabía lo que le venía encima, fue el primero que ratificó y aceptó la Corte Penal Internacional, por lo cual, si nos llevan a esa corte, tenemos que ir y el gobierno tendrá que tener mucho cuidado.
-¿Cuál sería la solución ideal al conflicto colombo venezolano?
-El tema es muy delicado. Con Colombia hay dos mil kilómetros de frontera donde ocurren incidentes, hay 600 mil refugiados y hay cuatro millones de colombianos en nuestro territorio. Cuando uno va a la frontera se encuentra conque todos son familias. Es un drama.
La Unión Europea se olvidó de los problemas de frontera creando un solo espacio. Son 27 países que tienen una sola moneda. Algún día llegaremos a eso. Pero, con políticas como las del presidente Chávez no llegaremos nunca.
-¿Qué está pasando en Cuba, donde hay una aproximación a la Iglesia Católica?
-En Cuba, ahora hay respeto por la Iglesia y se ha recurrido a esta institución para que ayude a resolver problemas. Cuba está cambiando y va continuar cambiando. La puesta en libertad de presos políticos es producto de la presión de los que estaban en huelga de hambre.
Se ha dado autorización para los negocios privados pequeños. Van hacía una libre empresa como en China donde se ha establecido la propiedad privada. En cambio, aquí nos quieren llevar a una situación que no existe.
-¿Quiere decir que Chávez se ha deslindado del nuevo estilo de gobierno de Fidel y Raúl Castro?
-Este tipo lo que quiere es hacer un gobierno a su manera. Las comunas que está proponiendo en una ley, eran las que tenían los soviets, en la época de Lenin. Es decir que tenemos un anacronismo en lo político y en lo ideológico. Por eso, es importante dar un combate cultural al chavismo. No sólo político, económico y militar. Hay que ayudar a formar a los jóvenes para que no los colonicen mentalmente. Es lo que estamos tratando de hacer en estos tiempos.
El diplomático advierte
Julio César Pineda, licenciado en Estudios Internacionales, Phd en Derecho Internacional en la Universidad de Ginebra, Suiza, fue embajador de Venezuela en el Medio Oriente y Corea del Sur, preside el Instituto Superior de Estudios Internacionales y Diplomáticos, en Caracas.
Actualmente es candidato a diputado del Parlamento Latinoamericano en una plancha en la cual le acompañan Milos Alcalay, Yael Marciano, Daniel Merchán entre otros, con el apoyo del Partido Ecológico, Fuerza Liberal y Solidaridad.
“La plancha del gobierno la encabeza Roy Chaderton, lo que indica que se le ha dado importancia al Parlamento Latinoamericano. Lo hemos invitado para que tengamos algunos debates por televisión. Porque el país necesita que se discutan las dos visiones de la política internacional, para que los electores se enteren.
-¿Podría el gobierno llegar al extremo de romper relaciones diplomáticas con El Vaticano?
-Sería una locura total. Si se deja sin efecto el concordato eclesiástico o modus vivendi, puede haber una ruptura diplomática con el Vaticano, que conduciría a la expulsión del Nuncio Apostólico. Pero nadie ha roto relaciones con El Vaticano que no sólo es la sede del catolicismo, sino un estado con territorio, gobierno y población.
Si denuncian el acuerdo, quien perderá es el gobierno venezolano porque no tendría posibilidad de opinar sobre la designación de los obispos, como ocurre ahora. Esto es una especie de privilegio porque a muy pocos países el Papa consulta para designar a los miembros del episcopado. Es un tema muy sensible. El pueblo siente a la Iglesia. Además, el tono contra el cardenal Jorge Urosa Savino ha sido reprobado por la opinión pública.
-¿Puede el presidente Chávez ordenar un juicio contra el cardenal Urosa?
-No sería la primera vez que un gobierno venezolano atente contra una autoridad de la Iglesia Católica. Se hizo en tiempos del general José Antonio Páez y de los hermanos Monagas que agredieron al arzobispo de Caracas.
Los Monagas agredieron el obispo Talavera, cuando Páez, hubo situaciones de agresividad contra la Iglesia. Al cardenal Jorge Urosa Savino, arzobispo de Caracas podrían ordenarle un juicio como ciudadano venezolano. Pero habría que tomar en cuenta que tiene una dignidad especial que le acredita un trato diplomático especial, que le permite gozar de inmunidad formal, aún cuando el presidente Chavéz diga lo contrario.