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Los dos discursos
Oído en privado: La confesión del “antidictador”. Se declara la guerra
cibernética
Para
iniciar y cumplir con el compromiso de escribir estas crónicas, el tema que
me pareció más aprovechable esta semana pasada lo proporcionaron dos
discursos. El primero lo cometió el orador de la palabra excesiva. Y el otro
más creíble lo ilustró el gobernador neoespartano Morel.
En efecto. En su acostumbrado discurso kilométrico, el orador de la palabra
excesiva confesó sorprendente e increíble que “él es un antidictadores”.
La reacción de sus adversarios políticos no se demoró. Y expresaron sus
dudas: “Es increíble ese discurso, porque los gobernantes amigos más
apreciados del orador son todos dictadores”.
Sin embargo, ese discurso también debió complacer al público, después de
observar que coincidió con lo que dijera antes el Raúl Castro, hermano
heredero del “barbudo” cubano, para anunciar, con más de cincuenta años de
demora y dedicados a la destrucción de su país, que la solución a la
miseria, al hambre y la opresión, es privatizar las empresas antes
estatizadas y quebradas”.
También fue más aceptable el discurso breve y siguiente que ilustrara el
gobernador Morel Rodríguez. En efecto y con convicción y credibilidad más
compartidas, instó a su pueblo a que “no se deje imponer el fracasado y
ruinoso socialismo rojo marxista”.
Y arguyó lo que ha demostrado ya la Historia todas las veces y en todos los
pueblos que han pasado por el mismo sufrimiento: “que ese socialismo rojo
marxista siempre han tenido un final de ruinoso fracaso, después de haber
proporcionado sólo opresión, miseria, hambre y muerte”.
Cambió el saludo
Este
viernes pasado, en conversación de amigos, el historiador y poeta Pancho
Salazar y el arquitecto y laureado artista plástico Marco Miliani,
coincidieron en recordar la fecha del 4 de febrero, del año 1992. Con el
evento de una propuesta golpista para buscarle una solución a la crisis
política por la que pasaba entonces el país.
Ciertamente, bajo aquellos días el conflicto polémico lo servían el alto
costo de la vida, las denuncias de corrupción, la inseguridad, el fracaso de
las políticas económicas, los llamados “cogollos” partidistas, los malos
servicios públicos, el desempleo, etc.
De manera pues que, en la conversación compartida, el historiador Salazar y
el artista plástico Miliani convinieron en que “con los hechos del 4 de
febrero pasado comenzaron a cambiar muchas cosas. Y otras empeoraron”.
Y precisaron: “Lo primero que cambió fue el saludo. La gente dejó de saludar
con el tradicional: “¡Hola cómo estas!! O el “¿cómo te sientes?”. Y creó el
saludo que aún se repite, porque la mayor cantidad de las cosas han
empeorado: el de: “Hola.., ¿qué te parece esta vaina?”.
Se concede entonces: hay hechos y momentos que pueden cambiar la vida de
todos. Pero pareciera comprobado también que “no siempre se cambia para lo
mejor sino para lo peor”.
A modo de ejemplo bíblico, Adán despachó un pedazo del fruto prohibido que
maliciosamente le ofreció Eva y ya conocemos las catastróficas consecuencias
de ese pequeño acto bíblico: Adán y Eva, con sus descendientes todos, fueron
echados del Edén.
Tampoco por estos lados y tiempos nuestros, los cambios han sido mejores.
Salvo el saludo, pareciera que nada ha cambiado para lo bueno.
Y en la función política, los actores que dominan el espectáculo suyo
repiten el desempolvado discurso del “haremos cambios”. Y también prometen
recomponer lo que ellos mismos encargaron de echar a perder.
También se compartió la lectura de un informe elaborado en el Foro de
Perspectiva Económica. Se leyó que “los habitantes de este país son cada vez
más dependientes del gobierno”. Y esa indeseable dependencia “sería obra del
empobrecimiento y del aumento de la desigualdad social”.
Pero ese mismo informe, como algo de consuelo, revela que “ese
empobrecimiento y la desigualdad social, no sólo asoma por estos lados. O
como ocurre en la Cuba del “barbudo” y sus balseros fugitivos. También se
estaría advirtiendo en todas partes del mundo. Y hace más ruido ahora en
España, Grecia, Inglaterra. Y hasta en Estados Unidos”.
La preocupación, ciertamente, es extensa. Y también el orador nuestro de la
palabra excesiva se confiesa muy preocupado. Así que, por eso, ha propuesto
nuevos programas sociales que cooperen con la reducción de la desigualdad
social. Y ese discurso si que puede compartirse enteramente.
Se admite entonces: ruidoso ese informe. Pero no es sorprendente. Y por
estos lados tampoco parece sorprender la promesa, la única que se cumple, de
convertir al gobierno en propietario de todo, dueño de vidas, de bienes y de
haciendas.
No faltará quien diga que se exagera al afirmar que el gobierno quiere ser
dueño de todo. Se respeta ese punto de vista. Pero, comprobadamente, no hay
exageración alguna, salvo en los excesos ruinosos de la “manía ideológica”.
Y la creciente dependencia del gobierno que agobia a la gente.
También la Historia en todas partes del mundo ha demostrado que los
resultados de esa “manía ideológica siempre ha tenido un final de fracaso
ruinoso: todas las empresas estatizadas y en manos de gobierno no demoran en
dejar de funcionar, para declararse en crisis o quiebra”.
La
Isla más amada
Se
viven tiempos difíciles, social y económicamente. En verdad, las cifras son
sombrías y revelan la radiografía de un país enfermo.
Sin embargo, todos los indicadores económicos verifican el repunte comercial
y turístico de Nueva Esparta. Y los visitantes coinciden todos en decir que
la Isla “está mejor que nunca”.
Me parece comprensible esa impresión. Y no es sorprendente. Ciertamente, era
lo que se esperaba, después de la elección del Morel Rodríguez como
Gobernador: no sólo sabe hacer bien su trabajo sino que lo hace con amorosa
entrega.
Recuerdo ahora haberlo dicho otras veces: antes de la elección de Morel
Rodríguez, Nueva Esparta pasaba por el sufrimiento de una estación de
ineptitud, de corrupción política y de entero descuido. Ahora es
completamente diferente.
En efecto. Con Morel Rodríguez, Nueva Esparta se quitó de encima el peso de
una infame pesadilla. Y entró a una más afortunada estación política de sana
y diligente administración, de progreso y bienestar.
Es una verdad que admite todo el mundo, menos los afectados por el rencor.
Después de esa inteligente decisión electoral del pueblo de Nueva Esparta,
Margarita recuperó su imagen atractiva y su expresión más orgullosa: ha
vuelto a ser la Isla más amada de los venezolanos.
En verdad, el llamado “efecto Morel” se comprueba en todas partes: a pesar
de las obstrucciones y limitaciones que aplica el sectario centralismo desde
Miraflores, la suya es una gestión de gobierno vigorosa y que proporciona
confianza.
En
privado:
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Otro discurso que armó revuelo, lo cometió el diputado nacional Tobías
Bolívar. Y dijo lo que todo el mundo sospecha y comparte: que “un nuevo
actor del circo de la revolución de cangrejo se vino hasta la Isla para
prometer, a cambio de votos atontados, viviendas gratis para los sin techo.
Pero, como es usual en estos comediantes, sus promesas son sólo mentiras
grandotas”.
+++ Cierto. Después de ordenada la expulsión de la cónsul venezolana del
territorio usiano, bajo la acusación de alianza con “terroristas
cibernéticos”, el Gobierno de Washington anunció preparativos para enfrentar
“la guerra cibernética”. Exactamente anunció el reclutamiento de 10 mil “ciberguerreros”,
que formarán el ejército profesional para abatir la 'creciente amenaza
cibernética'. Pero también se habla de crear “cuerpos de paz cibernéticos”.
+++Decidida a impulsar la economía a través del gasto, el Inquilino de
Miraflores recurre al endeudamiento en el exterior para aumentar la caja del
Gobierno. En su último informe sobre Venezuela, el Bank of America precisa
que la deuda que ha creado el gobierno de este país representa 46% de toda
la deuda colocada por los países de América Latina.
+++ Cierto. El anunciado apoyo de Leopoldo López al precandidato Capriles
Radonski activó polémicas y conjeturas de conflictos. Pero una encuesta
flash verifica que el 94 por ciento de los encuestados desaprueban las
señales de conflicto entre precandidatos de la oposición democrática. Y
arguyen que votarán por el candidato único. |
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